La documentación oficial demuestra que la ubicación del cuarto de inversores y baterías fue modificada respecto al proyecto licitado, desmintiendo que la ejecución actual contara con el visto bueno del anterior grupo de gobierno.
Frente a las declaraciones realizadas desde el grupo de gobierno, es necesario responder con hechos y documentación oficial. En junio de 2025, el Pleno del Ayuntamiento de Valsequillo aprobó por unanimidad un convenio con el Consejo Insular de la Energía para la cesión de espacios y aparcamientos municipales con el objetivo de instalar marquesinas y cubiertas fotovoltaicas destinadas a la generación de energía renovable. Este acuerdo es público, figura en las actas plenarias y nunca ha sido objeto de discusión.
Sin embargo, lo que no puede afirmarse es que la ejecución de la obra, tal y como se está desarrollando, contara con el visto bueno del anterior grupo de gobierno. La documentación de la licitación publicada en el perfil del contratante del Estado refleja de forma expresa que el cuarto de inversores y baterías estaba proyectado en una ubicación diferente a la finalmente ejecutada. Se trata de información oficial, accesible y verificable por cualquier ciudadano.
Resulta, por tanto, incorrecto trasladar a la opinión pública que el proyecto ejecutado responde fielmente a lo aprobado anteriormente. Los documentos oficiales demuestran que existen diferencias relevantes entre la licitación y la ejecución de la obra, por lo que las afirmaciones realizadas desde el gobierno municipal no se corresponden con la realidad documental.
Además, si se hubiera realizado un seguimiento adecuado del desarrollo de la actuación por parte del actual grupo de gobierno, esta situación se habría detectado con anterioridad. Fueron los propios vecinos quienes alertaron de la ubicación del cuarto de inversores y baterías, lo que motivó el inicio de las actuaciones para corregir esta circunstancia.
La gestión pública exige rigor, transparencia y respeto a la verdad. Los documentos oficiales son la mejor garantía frente a cualquier intento de generar confusión. Cuando los hechos están documentados, no existe relato político que pueda modificarlos.



