ASBA–Primero Canarias denuncia que una gestión arbitraria y una demora injustificada perjudican a asociaciones, autónomos, clubes y al sector primario.
El grupo municipal ASBA–Primero Canarias denuncia que el actual grupo de gobierno de Valsequillo mantiene paralizada la tramitación de más de 100.000 euros en subvenciones destinadas a colectivos, empresas y clubes del municipio. Esta situación, según la formación, no solo afecta gravemente al tejido asociativo y económico local, sino que pone en serio riesgo las ayudas a la vivienda vinculadas a programas para combatir el despoblamiento rural, si no se agiliza su gestión.
El partido liderado por Francisco Atta niega que existan tres temporadas de subvenciones sin pagar. Explica que en enero de 2024 se abonaron con normalidad las ayudas correspondientes a la temporada 2023–2024. Más tarde, en julio de 2025, se aprobó una modificación de crédito por 360.000 euros que dejó cubiertas dos anualidades más: la temporada 2024–2025, que debía pagarse a principios de 2025, y la temporada 2025–2026, prevista para enero de 2026.
Por ello, la formación afirma que no hay tres temporadas pendientes de pago y que la afirmación del actual gobierno se debe a un error o a un desconocimiento de los plazos y del funcionamiento de la gestión administrativa.
Asimismo, señala que, para evitar los retrasos de ejercicios anteriores, en julio de 2025 se aprobaron tanto la Ordenanza General de Subvenciones como el Plan Estratégico, dejando así preparada la estructura administrativa necesaria para que los expedientes pudieran resolverse antes de finalizar ese mismo año. Aun así, admite que eran conscientes de las limitaciones administrativas que habían dificultado la tramitación de las ayudas en el pasado.
A pesar de ello, ASBA–Primero Canarias denuncia que el grupo de gobierno está aplicando una gestión selectiva, discriminatoria y morosa de las ayudas. Mientras se han gestionado fondos para determinados beneficiarios, siguen sin tramitarse las subvenciones dirigidas a colectivos culturales, empresas, autónomos, comunidades de regantes, asociaciones deportivas y al sector primario, situando a estas entidades en una situación crítica.
Según la organización, esta forma de actuar introduce una división entre ciudadanos de primera y de segunda categoría en Valsequillo y vulnera los principios de igualdad, transparencia, seguridad jurídica y equidad que deben regir cualquier administración pública.