El alcalde de Valsequillo aplaza el pleno por falta de previsión y conveniencia política.

 

Se aplaza el pleno ordinario correspondiente a este mes a última hora para el próximo martes 31 de marzo, sin consenso con la oposición.

El alcalde de Valsequillo, Juan Carlos Hernández, ha aplazado a última hora el pleno ordinario correspondiente al mes de marzo, sin acuerdo con los portavoces de la oposición, alegando como motivo las incidencias provocadas por la reciente borrasca en las instalaciones municipales.

Sin embargo, las filtraciones en el Ayuntamiento se conocen desde el mes de noviembre, cuando comenzaron a aparecer, sin que se hayan adoptado soluciones eficaces. Además, en escritos presentados por ASBA y en el último pleno del mes de enero ya se advirtió de estas deficiencias, instando a adoptar medidas para mitigar sus efectos hasta su reparación, sin que el grupo de gobierno atendiera dichas advertencias. Esta negligencia supondrá volver a invertir recursos públicos que podrían ser dedicados a atender otras necesidades municipales

A pesar de que la situación era conocida y previsible, se mantuvo la convocatoria hasta última hora, comunicando la suspensión a las 13:00 horas del mismo jueves, tan solo unas horas antes de su celebración, lo que demuestra una gestión claramente improvisada. Asimismo, los grupos de la oposición propusieron celebrar el pleno en otras dependencias municipales, aplazarlo a después de Semana Santa o incluso realizarlo este viernes, pero todas las alternativas fueron rechazadas alegando urgencia.

El Ayuntamiento justifica el aplazamiento en las incidencias provocadas por la borrasca “Therese”, como la falta de suministro eléctrico y conexión a internet. Sin embargo, estas circunstancias no impedían la celebración del pleno en otras dependencias municipales. Además, la ausencia de conexión tampoco imposibilita su desarrollo, ya que podría haberse grabado con los recursos de la radio municipal para su posterior difusión. Todo ello evidencia que existían alternativas viables que no se quisieron considerar, primando la conveniencia política frente a la responsabilidad institucional.

 

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